Avispón de patas amarillas: Lo que los apicultores deben saber
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El avispón de patas amarillas, un depredador invasor originario del sudeste asiático, representa una amenaza para las abejas melíferas en Estados Unidos. Según modelos climáticos, el noroeste del Pacífico podría volverse cada vez más similar a su zona de origen. Esta publicación de Extensión de Washington State University (WSU) ofrece información para apicultores y el público en general sobre la biología y el comportamiento de este avispón, así como recomendaciones para su monitoreo y prevención.
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Biología e impacto en las abejas melíferas

Los avispones de patas amarillas (YLH, por sus siglas en inglés; Vespa velutina Lepeletier, anteriormente conocidos como “avispones asiáticos”) son insectos sociales originarios del sudeste asiático. Llamados así por sus características patas amarillas (Figura 1), miden entre 17 y 32 mm de longitud. Estos avispones se alimentan de muchas especies de insectos, entre ellas la abeja melífera asiática (Apis cerana) y la abeja melífera europea (A. mellifera). En su región de origen, el avispón de patas amarillas (YLH) coevolucionó con A. cerana, y en respuesta, A. cerana ha desarrollado estrategias de defensa eficaces, como formar bolas de calor (heatballing) o realizar comportamientos de parpadeo colectivo (Ken et al. 2005; Tan, Li, et al. 2010; Tan, Wang, et al. 2013). Este comportamiento defensivo de A. cerana consiste en agruparse estrechamente alrededor de un depredador y elevar su temperatura corporal hasta un nivel letal sin sobrecalentarse. Mientras que las abejas melíferas también pueden mostrar este tipo de comportamiento de bola de calor, carecen de fuertes respuestas de comportamiento a los ataques del avispón y son menos eficientes en la defensa de sus colonias (Arca et al. 2014).

Los avispones forman una gran colonia con una reina reproductora que puede producir miles de individuos cada año. Sus nidos parecen conos de papel con una sola entrada, y cuelgan en lo alto de árboles y estructuras, como graneros, garajes y cobertizos. Esta especie tiene dos fases de construcción del nido. Durante la primavera, las reinas construyen los nidos primarios para iniciar la colonia y tienen el tamaño aproximado de una pelota de tenis. Una vez que la población aumenta, se construyen nidos secundarios, que pueden superar por mucho el tamaño de una pelota de baloncesto (Figura 2) y suelen ser más visibles desde finales de verano hasta el otoño (Rome et al. 2015). Durante el crecimiento de la colonia, a finales del verano o principios del otoño, se necesita una gran cantidad de proteínas para alimentar a la cría en desarrollo, y una gran parte de esas proteínas se obtiene depredando las colonias de abejas melíferas (Figura 3).
Normalmente, las obreras del avispón revolotean alrededor de una colonia de abejas melíferas y capturan a las abejas que regresan a la colmena (Monceau et al. 2013). Además, la presencia de avispones fuera de una colonia de abejas melíferas puede reducir el número de abejas que abandonan la colmena. Esta reducción de las abejas forrajeras y del comportamiento de búsqueda de alimento afecta al funcionamiento normal de la colonia, a la cría de las crías y a las reservas de alimentos. Incluso algunos investigadores sugieren que esto puede provocar el colapso de la colonia (Arca et al. 2014).

Las abejas melíferas pueden constituir hasta dos tercios de la dieta de un avispón de patas amarillas. Así pues, estos avispones amenazan directamente a las colonias de abejas melíferas criadas y silvestres. Dado que millones de colonias de abejas melíferas se utilizan en servicios cruciales de polinización de cultivos, es importante evitar que el avispón de patas amarillas se establezca en los Estados Unidos. Los avispones también depredan otros insectos beneficiosos, como moscas y avispas sociales (Rome et al. 2021) e impactan negativamente la abundancia y comportamiento de los polinizadores debido a su conducta depredadora (Rojas-Nossa y Calviño-Cancela 2020).
Aunque el avispón de patas amarillas depreda colonias de abejas melíferas, no debe confundirse con el avispón gigante del norte (NGH; por sus siglas en inglés, Vespa mandarinia) que se encontró en 2020 y 2021 en el estado de Washington. En 2024, el Departamento de Agricultura del Estado de Washington (WSDA 2024) declaró que el avispón gigante había sido erradicado en los Estados Unidos. Esta publicación de Extensión pretende ofrecer una visión general del avispón de patas amarillas, incluyendo su estado actual, biología, consejos para su identificación y comparación con otras especies, e insta a apicultores, naturalistas, agrónomos, consultores de plagas, jardineros o ciudadanos preocupados a informar de cualquier hallazgo al WSDA y al Programa de Abejas de Washington State University.
Situación en 2025 y viabilidad estimada del hábitat en los Estados Unidos
Los avispones de patas amarillas (YLH) incluyen al menos 13 variantes de color (Perrard et al. 2014). Una variante de avispón de patas amarillas (de color nigrithorax) se encontró recientemente cerca de Savannah, Georgia, en julio de 2023 (Hoebeke et al. 2024). Poco después de haber sido visto por primera vez estos avispones en Savannah, el Departamento de Agricultura de Georgia (GDA) desplegó más de 300 trampas con cebo a base de zumo de uva y azúcar morena. Estas trampas se controlaron semanalmente durante los meses siguientes. Además de trampas con cebo, GDA utilizó rastreadores en miniatura en especímenes de avispones de patas amarillas; estos rastreadores utilizaban frecuencias de radio para transferir datos sobre posibles ubicaciones de nidos, y se localizaron y destruyeron un puñado de sus nidos (GDA 2024). Además, hubo un par más de hallazgos confirmados de los avispones en noviembre de 2023 y se les vio depredando colonias de abejas melíferas en julio de 2024 en Carolina del Sur (Hoebeke et al. 2024). Todavía se están realizando esfuerzos para erradicar el avispón de patas amarillas antes de que se establezca y se propague en los Estados Unidos, y se anima al público a informar de cualquier posible hallazgo.
Según el modelo de distribución de especies de Barbet-Massin et al. (2020), puede haber hábitat adecuado para el avispón de patas amarillas en el noroeste del Pacífico y esta región también parece ser cada vez más adecuada en futuros escenarios climáticos globales (Figuras 4 y 5). Si este avispón se establece en los Estados Unidos o se introduce en el oeste del país, tendrá un impacto grave y perjudicial en las poblaciones de abejas melíferas y en la industria apícola. Los apicultores, naturalistas, agricultores, consultores de plagas, jardineros y ciudadanos preocupados son una línea de defensa crucial al informar de hallazgos, localizar e identificar estos avispones.


Características físicas del avispón de patas amarillas
Varias avispas sociales como la Vespula spp. (avispas amarillas) y Polistes spp. (avispas de papel) tienen una apariencia similar a la de los avispones de patas amarillas (Figura 9) pero muchos de ellos son valiosos polinizadores. Algunas especies de avispas sociales como la amarilla y los avispones calvos son conocidos por asaltar las colonias de abejas melíferas, pero pueden diferenciarse fácilmente de los avispones de patas amarillas. Las avispas amarillas (Vespula spp.) tienen una mayor porción de rayas amarillas o coloración en sus cuerpos (Figuras 7 y 9). Los avispones calvos (Dolichovespula maculata) son en su mayoría negros con marcas blancas (Figura 6 y 9). Los avispones de patas amarillas tienen una franja de color amarillo sólido en el cuarto segmento abdominal y la parte inferior de su patas es amarilla (Figuras 7, 8 y 9).




Reportar la presencia del avispón de patas amarillas
Las picaduras de avispa o avispón pueden causar ocasionalmente anafilaxia o reacciones alérgicas potencialmente mortales (Golden et al. 2006). Aunque los avispones de patas amarillas no se consideran agresivos con las personas, es probable que protejan sus nidos o fuentes de alimento. Si cree haber observado un avispón patiamarillo y lo ha comparado cuidadosamente con las especies parecidas sin ponerse en riesgo de sufrir picaduras, debe notificarle inmediatamente a la WSDA (hornets@agr.wa.gov) y al Programa de abejas de WSU (entomology.bees@wsu.edu). Si es posible, envíe una foto del avispón sospechoso junto con su informe.
Referencias
Arca, M., A. Papachristoforou, F. Mougel, et al. 2014. Defensive Behaviour of Apis mellifera Against Vespa velutina in France: Testing Whether European Honeybees Can Develop an Effective Collective Defence Against a New Predator. Behavioural Processes 106: 122–129.
Barbet-Massin, M., Q. Rome, F. Muller, A. Perrard, C. Villemant, and F. Jiguet. 2013. Climate Change Increases the Risk of Invasion by the Yellow–Legged Hornet. Biological Conservation 157: 4–10.
Barbet-Massin, M., J.-M. Salles, F. Courchamp. 2020. The Economic Cost of Control of the Invasive Yellow–Legged Asian Hornet. Neobiota 55: 11–25.
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Golden, D.B.K., N.L. Breisch, R.G. Hamilton, et al. 2006. Clinical and Entomological Factors Influence the Outcome of Sting Challenge Studies. Journal of Allergy and Clinical Immunology 117: 670–675.
Hoebeke, E.R., L.J. Bartlett, M. Evans, B.E. Freeman, and J.P. Wares. 2024. First Records of Vespa velutina (Lepeletier) (Color Form Nigrithorax) (Hymenoptera: Vespidae) in North America, an Invasive Pest of Domesticated Honeybees. Proceedings of the Entomological Society of Washington 126(2): 193–205.
Ken, T., H.R. Hepburn, S.E. Radloff, et al. 2005. Heat-Balling Wasps by Honeybees. Naturwissenschaften 92: 492–495.
Monceau, K., M. Arca, L. Leprêtre, et al. 2013. Native Prey and Invasive Predator Patterns of Foraging Activity: The Case of the Yellow-Legged Hornet Predation at European Honeybee Hives. PLoS One 8: e66492.
Monceau, K., O. Bonnard, and D. Thiéry. 2014. Vespa velutina: A New Invasive Predator of Honeybees in Europe. Journal of Pest Science 87: 1–16.
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Rojas-Nossa, S.V., and M. Calviño-Cancela. 2020. The Invasive Hornet Vespa velutina Affects Pollination of a Wild Plant Through Changes in Abundance and Behaviour of Floral Visitors. Biological Invasions 22: 2609–2618.
Rome, Q., F.J. Muller, A. Touret-Alby, E. Darrouzet, A. Perrard, and C. Villemant. 2015. Caste Differentiation and Seasonal Changes in Vespa velutina (Hym.: Vespidae) Colonies in Its Introduced Range. Journal of Applied Entomology 139(10): 771–782.
Rome, Q., A. Perrard, F. Muller, et al. 2021. Not Just Honeybees: Predatory Habits of Vespa velutina (Hymenoptera: Vespidae) in France. Annales de La Société Entomologique de France (N.S.) 57(1): 1–11.
Tan, K., H. Li, M.X. Yang, H.R. Hepburn, and S.E. Radloff. 2010. Wasp Hawking Induces Endothermic Heat Production in Guard Bees. Journal of Insect Science 10: 142.
Tan, K., Z. Wang, W. Chen, Z. Hu, and B.P. Oldroyd. 2013. The ‘I See You’ Prey–Predator Signal of Apis cerana Is Innate. Naturwissenschaften 100: 245–248.
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